¿Que son las TI?

 

Si nos ceñimos a la definición de tecnología que hacen Harvey Brooks y Daniel Bell: "el uso de un conocimiento científico para especificar modos de hacer cosas de manera reproducible", podríamos decir que las Tecnologías de Información, más que herramientas generadoras de productos finales, son procesos científicos cuyo principal objetivo es la generación de conocimientos, que a la postre incidirán en los modos de vida de las sociedades, no sólo en un ámbito técnico o especializado, sino principalmente en la creación de nuevas formas de comunicación y convivencia global.

 

Se podría establecer un punto de semejanza entre la revolución de las Tecnologías de Información (TI) y la Revolución Industrial, cuya principal diferencia reside en la materia prima de su maquinaria, es decir, pasamos de una eclosión social basada en los usos de la energía a una sociedad cuyo bien primordial ha pasado a ser el conocimiento y la información. Pueden ser incluidas en esta gran área de las ciencias, la microelectrónica, la computación (hardware y software), las telecomunicaciones y (según opinión de algunos analistas) la ingeniería genética. Esta última, por decodificar, manipular y reprogramar la información genética de la materia viviente.

 

Desde un punto de vista histórico, la revolución de las Tecnologías de Información marca un momento crucial y decisivo en la sociedad mundial, pues ha penetrado en todas las áreas de vida humana, no como agente externo, sino como motor que genera un flujo activo en las interrelaciones sociales.

 

Durante la última década del siglo pasado, mucho se habló sobre una nueva era de oscurantismo informativo, ocasionado por esta suerte de carrera contra reloj por la adquisición y generación de información y conocimientos. Sin embargo, las nuevas tecnologías de la información, representan una oportunidad singular en el proceso de democratización del conocimiento, pues los usuarios pueden tomar el control de la tecnología, que usan y generan, y producir y distribuir bienes y servicios. Podría pensarse que las TI han abierto un territorio en el cual la mente humana es la fuerza productiva directa de mayor importancia en la actualidad.

 

Por lo tanto, el ser humano es capaz de convertir su pensamiento en bienes y servicios y distribuirlos no ya en una frontera local, sino global. Las TI han modificado sustancial e irrevocablemente, la forma en que vivimos, dormimos, soñamos y morimos.

 

En este caso, podríamos hacernos eco de las palabras de Jean Paul Sartre cuando dice que no se trata de preguntarnos si la historia tiene un sentido, sino que -ya que estamos metidos hasta el cuello- debemos darle el sentido que nos parezca mejor y prestar toda nuestra colaboración para las acciones que lo requieran. Esto se aplica perfectamente a la participación ciudadana activa en el desarrollo de las Tecnologías de Información en el país, lo que por ende incidirá en el crecimiento económico, político, social y cultural de la nación.

 

Según la Ley Especial contra Delitos Informáticos, en su Artículo N. 2, las Tecnología de Información se definen como:

"Rama de la tecnología que se dedica al estudio, aplicación y procesamiento de data, lo cual involucra la obtención, creación, almacenamiento, administración, modificación, manejo, movimiento, control, visualización, distribución, intercambio, transmisión o recepción de información en forma automática, así como el desarrollo y uso del "hardware", "software", cualesquiera de sus componentes y todos los procedimientos asociados con el procesamiento de data."

 

El Gobierno Nacional, consciente de la importancia de las Tecnologías de Información y en el caso particular del acceso al conocimiento a través de Internet, promulgó en Gaceta Oficial (N° 36.955 fecha 10 de mayo de 2000) el Decreto N° 825, el cual contempla entre otras cosas “el incentivo al uso de la Internet a todos los niveles y la mejora de la calidad de vida de la población a través del uso de los servicios de telecomunicaciones”.

La visión es insertar a los ciudadanos en una sociedad del conocimiento, permitiendo la oportunidad de capacitación a través de Internet. Por lo tanto, es esencial plantear la creación de modelos o ambientes de aprendizaje encaminados al desarrollo de actitudes y aptitudes claves para el individuo, integrados estos en los diversos Ejes Transversales (valores, desarrollo del pensamiento, trabajo, lengua y ambiente); creando individuos productivos en una sociedad contemporánea, formados bajo una visión científica del mundo en que viven, y cuidadosos del papel que juegan dentro de ella.